Sergio Ramos admitió que forzó la tarjeta amarilla frente al Ajax para cumplir la sanción en la vuelta. Luego lo negó, y ahora podrían sancionarlo.

Sergio Ramos se envuelve en una polémica en torno al partido de ida de los octavos de final de la Champions League frente al Ajax.

El capitán del Real Madrid vio la tarjeta amarilla al minuto 89 con una fuerte falta sobre un rival y luego del encuentro, cuando le consultaron si la había forzado, reveló: «Viendo el resultado mentiría si dijera que no, es algo que tenía presente y no es por subestimar al rival ni pensar que la eliminatoria se ha pasado, en el fútbol te toca tomar decisiones complicada y lo he decidido así».

Al poco tiempo, seguro reflexionando sobre el error de admitir esta acción, dio explicaciones por sus redes sociales para dar marcha atrás con esa confesión: «En un partido son muchas tensiones, muchas sensaciones y muchas pulsaciones. Hay que tomar decisiones en segundos.

Lo mejor de hoy es el resultado. Lo peor, no poder estar en la vuelta junto a mis compañeros por un lance del juego», escribió en primera instancia.

Luego, agregó. «Quiero dejar claro que me duele más que a nadie, que no he forzado la tarjeta, como tampoco lo hice contra la Roma en mi anterior partido de Champions League, y que apoyaré desde la grada como un hincha más con la ilusión de poder estar en cuartos.#HalaMadrid». 

De igual manera, si el juez del encuentro levanta sus declaraciones en zona mixta, podría recibir hasta dos encuentros de sanción por buscar la tarjeta de manera intencional, especulando con el global. 

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